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Esta gráfica muestra las decisiones personales que realmente combaten el cambio climático

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 08/06/2017

Hazte vegetariano, vende tu coche, no tengas hijos, lava con agua fría y demás...

El cambio climático es una realidad científica y muchas personas se preguntan cómo pueden ayudar (algo que ha sido capitalizado por numerosas compañías, que se benefician de vender cosas que aparentemente brindan esta posibilidad). Existe mucha desinformación sobre cuáles son las acciones cotidianas que más impacto tienen en el medio ambiente, por lo cual un estudio realizado por investigadores de la Universidad de British Columbia es bastante oportuno.

Como se puede ver en la gráfica, lo que más afecta al medio ambiente es tener un hijo, pero esto es bajo el entendido de que se criará a un hijo en una sociedad insostenible. Es decir, si una persona tiene varios hijos pero vive de manera sustentable, esto no aplica. Las siguientes acciones más benéficas son vivir sin coche (esto es, nunca moverse en vehículos que utilizan combustibles fósiles), no transportarse en avión, comprar energía verde, compartir medios de transporte y volverse vegetariano o al menos tener una dieta basada en las verduras. Otra cosa bastante útil es reducir el uso de agua caliente. Evidentemente, estas decisiones significan importantes cambios al estilo de vida dominante en Occidente.

Todas estas acciones, aunque no pueden hacer una diferencia sustantiva por sí solas, pueden tener un efecto positivo si son imitadas por personas cercanas a ti y, por otro lado, tienen un efecto positivo en quien las realiza, en tanto que muestran compromiso y compasión y demuestran una integridad ética, todo lo cual tiene beneficios para la propia salud mental.

 

Con información de El País

Antiguamente se conocía al petróleo como "aqua infernalis", advirtiendo el enorme peligro y destrucción que presenta este compuesto orgánico

El petróleo, el llamado "oro negro", es la principal fuente de energía de nuestra civilización y ha sido símbolo del progreso basado en la tecnología y en la explotación de la naturaleza. El desastre ecológico en el que vivimos está indisociablemente ligado a nuestro matrimonio con el petróleo, un recurso no renovable que representa una ambiciosa visión de crecimiento desmedido sin consideraciones del equilibrio y la armonía a largo plazo. No es casualidad que los pensadores medievales habían llamado a esta sustancia aqua infernalis.

La Revista SYMBOLOS de Federico González escribió hace unos años un artículo sobre el simbolismo del petróleo, que cada vez se vuelve más ominoso:

Es muy significativo que la principal fuente de energía de que se alimenta la sociedad moderna sea una sustancia subterránea, producto de la descomposición orgánica de residuos vegetales y animales: el petróleo, aceite de piedra, la antigua aqua infernalis medieval.

El equipo de SYMBOLOS sostiene que los pensadores de la antigüedad y del medievo consideraban que la manipulación de los materiales del subsuelo era algo que debía hacerse con el máximo cuidado, al tomarse en serio el simbolismo de lo inferior, de las fuerzas telúricas y caóticas. Eran objeto:

de un especial y consagrado tratamiento, sólo ejercido además por las castas sacerdotales (ver los antiguos Kuretes, los Kabires y Dáctilos). Se sabe que el primer hierro que se utilizó no era de mina, sino meteórico, caído del cielo, y que mucho más tarde se optó por extraerlo de la tierra.

Y es que "las entrañas telúricas encierran un potencial de energías de dicha índole, es decir subhumano e infrahumano, que el hombre arcaico mantenía a raya a través de la fuerza eficiente de los ritos y los símbolos". Y, acaso, no constatamos el poder infernal del aceite de piedra cuando al sacarlo de las profundidades lo derramamos en el mar o en la tierra, dejando muerte y destrucción, haciendo de alguna manera infierno sobre la tierra. 

Estudiosos de textos antiguos, los redactores señalan:

Igualmente al designar con la expresión aqua infernalis al petróleo, los hombres de la Edad Media conocían muy bien las "influencias" nefastas que podrían desprenderse de su manipulación y uso desmesurado. Esta advertencia al parecer no la tuvieron en cuenta los que diseñaron el modelo de civilización que estamos padeciendo, civilización que como todos sabemos encuentra su principal sustento en el petróleo y sus múltiples derivados.

En el petróleo ven el símbolo de "una falsa deidad llamada progreso, reflejo de la ignorancia la alienación, la dependencia y la impotencia de la humanidad contemporánea que no ha podido crear ninguna alternativa de cambio a la servidumbre que aún le profesa". Con este oro negro de los infiernos (infierno significa justamente esto: lo inferior):

el hombre ha llegado a crear un sofisticado mundo mecánico, pseudoanimado y pseudovivo, ha creado una poderosa ilusión de movimiento y velocidad en el plano físico que no deja de ser, por inferior, la más evanescente y peligrosa como claramente hoy podemos verificar, por el agotamiento de sus reservas que ya vislumbramos, y las crisis económico-políticas fatales, a que su misma escasez está dando lugar.

Algunos podrán objetar que basarse en el simbolismo cósmico del petróleo para advertir sus peligros es sólo pensamiento mágico-animista; pero estos serán los mismos que no ven ningún impedimento en saquear las reservas del planeta, en explotar la naturaleza, erradicar especies enteras de animales y plantas y demás; justo porque no creen que exista ánima alguna, ven la Tierra como una masa inerte al servicio del hombre y su impulso mecánico y ciego de progreso.

 

Lee el ensayo completo en la Revista SYMBOLOS

Foto: Vogue Italia "Oil Spill"