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5 recomendaciones para sobrevivir un ambiente laboral tóxico

Sociedad

Por: Pijama Surf - 06/12/2017

El trabajo es uno de esos ambientes donde deberás aprender a lidiar con todo tipo de personas, y aunque las consideres “tóxicas”, lo más inteligente es no confrontarte

Todos hemos escuchado el término “personas tóxicas”, y quizá sea algo arbitrario (como cualquier etiqueta), ya que todos hemos podido pasar por una etapa así. Cuando en la vida social consideras que estás cerca de una persona que no te hace bien es mucho más fácil alejarte, pero ¿qué pasa si esa persona es parte de tu trabajo, y de uno que te gusta? De ser así, la situación se complica mucho más.

Aunque lo anterior es uno de los fenómenos laborales más frustrantes, en realidad también podría convertirse en un enorme reto que te genere gratificaciones y autoconocimiento. Si bien no podemos controlar todo lo que ocurre a nuestro alrededor, sí podemos incidir en cómo reaccionamos a ello.

Algunas recomendaciones para lidiar con personas tóxicas en el trabajo:

 

Evalúa tu posición

En el mundo laboral hay posiciones de poder. Si la persona tóxica es tu jefe, estás en un problema mucho mayor a si sólo se trata de un compañero de trabajo. Analiza tu posición de poder y sé inteligente en torno a ello. Si realmente quieres conservar tu empleo, es necesario que seas realista sobre tu estatus laboral y el campo de acción que ello te confiere.

 

Interactúa lo menos posible

Cuando tengas que interactuar hazlo con paciencia, pero trata de interactuar lo menos posible, sin que sea muy evidente. Por ejemplo, si la persona está sentada cerca de ti inventa discretamente alguna excusa y consigue que te cambien de lugar.

 

Sé empático

Sí: una persona engreída o envidiosa tiene, en realidad, muchísima inseguridad. No se trata de que te tragues todas sus groserías, pero piensa en los problemas de personalidad que la llevan a tener esa actitud, imagina sus posibles problemas familiares (aunque quizá sean tu invención) y trata a ese individuo con la mayor comprensión que puedas.

 

Piénsalo como un reto

Siempre habrán personas con las que no conectes tanto; evita que se conviertan en tu enemigo y aprende a autoconocerte y controlar tu ira; más que un lastre, esta es una situación que siempre experimentarás, porque ningún entorno social es perfecto.

 

Evita discutir y afina tu construcción del lenguaje

La libertad de expresión es un derecho, pero en ocasiones es mucho mejor escuchar y tomar la palabra de manera inteligente. Las maneras son también cruciales. Por ejemplo, antes de revirar una sentencia di "Sí" y después añade "Aunque en mi opinión...", o bien, "De acuerdo, pero si tomamos en cuenta...", etc. Este tipo de recursos suavizan el diálogo y promueven el entendimiento (y lo mismo aplica para el lenguaje escrito).

¿Por qué Francia es el país más pesimista del mundo? (INFOGRAFÍA)

Sociedad

Por: pijamasurf - 06/12/2017

Francia aparece constantemente en el último lugar de los sondeos sobre actitudes hacia el futuro

Si les preguntáramos, ellos probablemente dirían que por realistas e incluso por su inteligencia. Los otros países son más naïve. En Francia el pesimismo es una especie de deporte nacional ligado a la crítica, al análisis más concienzudo y despiadado, a la racionalidad que destruye el optimismo (que a fin de cuentas es una forma de fe). Nadie como Voltaire para arrojar una mirada desangelada y llena de ingenio a la condición humana: "el optimismo es la locura de insistir en que todo está bien cuando somos miserables". El mundo es una tragedia, pronto moriremos y no hay solución, no hay dios, no hay trascendencia. Sólo tenemos esta existencia. Francia también produjo a Sartre, quien "hizo del ennui algo chic", y generó mayormente el posmodernismo, quizás la ideología dominante actualmente, una ideología en la que, en términos generales, se pone en duda la existencia de la verdad y la moral y se ve todo con ironía y escepticismo. El psicólogo canadiense Jordan B. Peterson no tiene clemencia con esta visión del mundo:

Los posmodernistas logran ser nihilistas y totalitarios al mismo tiempo, algo que ni siquiera Nietzsche había soñado pese a que tenía la más grande imaginación para la patología que jamás haya existido. Además combinan el nihilismo y el totalitarismo con los peores aspectos de la religión.

Evidentemente se puede diferir de lo que piensa Peterson del posmodernismo, pero el punto aquí es que Francia y sus intelectuales son el gran exponente del pesimismo, en gran parte por haber deconstruido las grandes narrativas y los grandes centros de significado. Algunos dirán que con razón. Nadie domina la razón como los franceses, pero, parafraseando a Pascal, la razón sin corazón no conduce a la felicidad y quizás eso sea un error del intelecto. Creer que tener razón es más importante que ser feliz o que encontrar significado y motivación para vivir bien es una trampa de la infatuación del propio intelecto. 

Todo esto a colación de una nota que publicada en The Economist en la que se sugiere que el éxito de la campaña de Macron en parte se debe a su entusiasmo y a su optimismo --remedios para combatir la morosidad francesa. Y los prospectos económicos lo celebran (aunque claro, esto parece ser también parte de la agenda neoliberal de The Economist, que se encarga de crear burbujas constantemente). Lo interesante de esto es, sin embargo, el contraste de la actitud positiva de Macron con el pesimismo francés, siendo que Francia invariablemente aparece en los últimos lugares y generalmente en el último en sondeos sobre los países que ven con menos optimismo el futuro (ver aquí o aquí).

Existen dos lecturas fundamentales de esto (los posmodernistas nos dirían que existen innumerables perspectivas, cada una remitiéndonos a otra, en una infinita cadena de referencias circulares). Por un lado, el pesimismo francés parece ser en parte reflejo de su inteligencia, de no ser engañados tan fácilmente por los políticos y demás, y también de su frío análisis de la condición humana (la vida como la vivimos es esencialmente trágica). Por otro lado, parecen ser esclavos de su propia inteligencia, ya que una cierta actitud positiva (no una mera actitud delusoria, sino una afirmación de lo "bueno") en términos pragmáticos es bastante útil para casi cualquier cosa que realizamos en la vida. ¿Puede un agnóstico tener fe?