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Estas adorables caricaturas ofrecen el más negro de los humores (ILUSTRACIONES)

AlterCultura

Por: Pijamasurf - 09/02/2016

El humor negro es un complejo arte que coquetea con la crueldad, el nihilismo y el refinamiento.

El humor gráfico es un reto que implica algo de talento, un poco de acidez y bastante claridad para enmarcar de manera cómica un fenómeno en una sola escena. Y cuando se trata de humor negro, la dificultad aumenta pues es grande el riesgo que se asume de reducirse a ser hiriente y poco gracioso. Por fortuna hay quienes logran completar ele ejercicio con gracia y, en algunas ocasiones, incluso con brillantez. 

El humor negro es un complejo arte que coquetea con la crueldad, el desapego y el refinamiento. Un buen ejemplo de cómo puede lograrse esto son las ilustraciones de Gipsy Raleigh, quien vive en Portland y es autor de la novela Soolie Beetch and the Dying Light

Sobre su obra Raleigh afirma:

A veces la vida me roba las palabras. Y cuando no logro encontrar esas palabras, entonces busco una imagen que pueda hablar en mi silencio. Mis ilustraciones están inspiradas en muchas cosas, desde la muerte de seres queridos, la ansiedad o mi propio corazón roto.  

Podríamos seguir reflexionando sobre la obra de este ilustrador pero preferimos compartirte algunas de sus piezas de humor negro, sencillas ilustraciones que a veces detonan con cómica crueldad importantes reflexiones:


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mariposas coronan un caimán en el Amazonas mientras beben sus lágrimas para obtener nutrientes

Cuando se trata de poesía, estética o perfección, cuando se trata de belleza, nada se acerca a la naturaleza. El impecable guión que la rige, su súper sofisticada simplicidad y su esencia inabarcable –que guarda sorpresas aún para el más minucioso observador–, hacen de ésta un lenguaje literalmente divino, y las historias que se cuentan a través de él jamas dejarán, por fortuna, de sorprendernos.

La anterior reflexión viene de contemplar una imagen recién capturada por el fotógrafo Mark Cowan, durante una expedición al Amazonas para estudiar la explosiva diversidad de reptiles y anfibios que esta región presume. Se trata de una escena grandiosa e improbable: un caimán portando una corona de mariposas. Y si el momento rebasa la arquitectura de lo imaginario, la explicación es aún más hermosa. 

Al igual que ocurre con esa poética simbiosis protagonizada por tortugas y abejas (sobre la cual puedes leer aquí), en este caso resulta que las mariposas visitan con frecuencia a los caimanes para beber sus lágrimas, las cuales son ricas en minerales, especialmente en sodio. Así, las mariposas se abastecen de nutrientes vitales y aunque no está claro el beneficio que obtienen los caimanes, a juzgar por la atildada generosidad con que opera la naturaleza, seguramente que éstos se benefician de algún modo (además del sublime fashion que implica portar una corona de mariposas).      

Twitter del autor: @ParadoxeParadis